Miércoles de ceniza

18 de febrero de 2026
Enrique Rodriguez Buchard
Ministro de Defensa Nacional
General de brigada, Héctor Benjamín Valerio Ardón, señor subjefe del Estado Mayor Conjunto, Coronel de Caballería, Luis Alonso Rosales Cardoza, señor inspector de las Fuerzas Armadas, Coronel de Caballería de Estado Mayor, Marco Alexander Lanza Ávila, señores miembros comandantes de fuerza y comandante de la Policía Militar del orden público, señor Secretario General de Sedena, abogado José Miguel Villeda Villela, señores directores, jefes de organismos y dependencias del Estado Mayor Conjunto, señores oficiales superiores y subalternos, Capellán del Estado Mayor Conjunto, Padre Javier Martín, personal de suboficiales, tropa y auxiliares, representantes de los medios de comunicación.
Quisiera desde este momento darle la gracia por el recibimiento que hemos tenido el día de hoy y manifestarles que es para mí un alto honor asumir desde la Secretaría de Defensa Nacional en el ámbito de las respectivas competencias la responsabilidad de coadyuvar en la dirección de los destinos de esta noble institución.
Lo hago con profundo respeto por su historia, por sus tradiciones y por el compromiso permanente de nuestras Fuerzas Armadas que mantienen con su pueblo y con la nación.
En mí les prometo que no sólo tendrán un ministro de defensa, sino un amigo, un abanderado de sus causas legítimas y un compañero cercano, dispuesto a escuchar y a trabajar hombro a hombro por las causas más justas de esta institución.
Al concluir esta misión queremos dejar unas Fuerzas Armadas jerárquicamente cohesionadas, fortalecidas en sus capacidades operativas y estratégicas y plenamente alineadas con su vocación democrática y con las tareas constitucionales que le han sido encomendadas por el pueblo a través de nuestra carta magna. Ese es el norte que debe orientar cada una de nuestras decisiones.
Esperamos de ustedes lealtad, honor y sacrificio. Lealtad con la ley, con la Constitución, con su pueblo y con su comandante general, el presidente Asfura. Honor en el cumplimiento del deber.
Escuchábamos en la humildilla a veces cómo nos invitan a ser buen cristiano, buen ciudadano, en el silencio, con una sonrisa en la boca, en la cara. Así como muchos de nuestros miembros cumplen con la misión, con ese honor, en el sacrificio, sin esperar ninguna recompensa, ningún reconocimiento público. Y esperamos de ustedes, por lo tanto, sacrificio en el desempeño de cada misión asignada, aún bajo las más demandantes circunstancias.
Ven ustedes que no ha sido casualidad las palabras del general Valerio con las mías. Es simple y sencillamente porque estamos alineados en intereses, en visión y en propósito, así como nos lo ha instruido el presidente Asfura.
Finalmente quiero invitarlos a sacar provecho de este tiempo de Cuaresma.
A los que somos practicantes esta será una oportunidad para sacrificio y fortalecimiento espiritual. Los que no somos practicantes podemos tomar la oportunidad de esto, de hacer ejercicios a través del ayuno o cualquier otra práctica de autoexigencia, que al final son muestras de disciplina. y la disciplina nos hacen mejores personas y siendo mejores personas podremos ser mejores soldados.
Les deseo lo mejor a ustedes y a sus familias y les prometo que este será el primero de muchos encuentros fraternos. Que Dios bendiga a Honduras, a nuestro presidente y a sus Fuerzas Armadas.
Muchas gracias.