Toma de posesión presidencial 2026

27 de enero de 2026
Nasry Juan Asfura Zablah
Presidente Constitucional de la Republica de Honduras y Comandante General de las Fuerzas Armadas.
Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de mucha gente, señores miembros de la prensa nacional e internacional, damas y caballeros. Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de mucha gente, pero ante todo con la gracia de Dios, que nos tiene hoy aquí a todos.
Esto no ha sido un camino en soledad. En cada tropiezo hubo manos dispuestas a levantar; en cada momento difícil, palabras de aliento; y cuando el trayecto parecía más oscuro, la luz de muchas personas nos mostró el rumbo. Cada golpe fue valioso: desde la familia y los amigos, los liderazgos de mi partido, la comunidad internacional y miles de hondureños y hondureñas que aportaron a la defensa de la democracia y de la libertad.
Hoy quiero hacer una mención especial a tres personas que pasarán a la historia de Honduras por su firme papel en la defensa de la democracia: al consejero Carlos Enrique Cardona, a la consejera presidenta Ana Paola Hall y a la consejera López Osorio Aguilar. Asimismo, expreso mi saludo y reconocimiento al jefe del Estado Mayor Conjunto, Héctor Benjamín Valerio, y a la Junta de Comandantes.
Al pueblo hondureño, gracias por la confianza depositada. Su mensaje ha sido claro y contundente. Tenemos que ponernos a trabajar, trabajar con humildad y con el compromiso total que exige llevar soluciones reales a cada rincón de nuestra querida Honduras. El tiempo empezó a correr; no podemos perdernos. Tenemos que resolver problemas a la gente para servir.
La descentralización es importante para la gobernanza. La descentralización es trabajar con 298 alcaldes, sin ningún distingo de color político, trabajar con ellos para poder gobernar, y así se los voy a demostrar. La reducción del Estado es necesaria para tener una mayor eficiencia y poder dedicar nuestros recursos realmente a resolver problemas y a atender a la gente.
Seguridad, de frente a luchar contra la inseguridad, no tengan duda de eso.
Salud: hora quirúrgica y atención con medicina a la gente.
Educación: mandamos a imprimir 10 millones de libros para 1,270,000 alumnos, desde primer grado hasta undécimo grado.
Inversión: ayer fue una muestra clara de la aprobación del RIP. Muchísimas gracias, porque lo hicieron.
Necesitamos generar trabajo, necesitamos generar empleo y oportunidades para la gente con prosperidad. Infraestructura, importante para el desarrollo del país. No podemos buscar desarrollo si no tenemos infraestructura. La conectividad entre municipios, empresas y el desarrollo del país es fundamental.
Agricultura: volver al campo, apoyar a nuestra gente, volver a ser productores, volver a poner el nombre de Honduras adelante en el campo.
Turismo: la generación de empleo y, lógicamente, desarrollar las bellezas que Dios nos ha dado aquí en Honduras.
Programas sociales: claro que sí, llevarlos sin distingo de colores a todo un pueblo. No tengan duda de eso.
No va la división. No es con insultos, con venganza ni con odio que vamos a salir adelante. Eso no puede ser. Los hondureños queremos paz y prosperidad, y en eso nos vamos a enfocar para lograrlo, con empeño y alma, vida y corazón. Una familia dividida no avanza, y Honduras es una gran familia que debe respetarse y trabajar unida por su futuro.
Para mí, y lo repito ante ustedes que representan a un pueblo, no existen diferencias ni colores políticos. No existen ideologías que nos vayan a dividir. Estoy aquí para servirles a ustedes.
Muchísimas gracias, Lizeth; mi esposa Monique; mi hija Stephanie; gracias, Alexandra; gracias, Enrique; Alejandro; mis hermanas Yvette, Karoll, Grisel; Tulio. Muchísimas gracias por tenerme paciencia.
Y quiero pedirles hoy aquí a los 156 diputados, propietarios y suplentes, no pedirles ni suplicarles, sino solicitarles que apoyen las leyes que necesitamos para generar el desarrollo. Se los pido por Honduras. Yo les voy a demostrar que vamos a trabajar para servirle a Honduras, no tengan duda de eso. El tiempo dará razón de ello.
Si me permiten, ahora haré una oración que hice varias veces siendo alcalde:
“Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y no a decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Y si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la moneda. No me dejes culpar de traición a los demás solo porque no piensan igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a mí mismo, a juzgarme con la misma medida con la que juzgo a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo ni en la desesperación si fracaso. Recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es la grandeza del fuerte y que la venganza es la señal más primitiva del débil.
Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza. Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para levantarme del fracaso. Si yo faltara a la gente, dame el valor para disculparme; y si la gente faltara conmigo, dame el valor de perdonar.
Señor, si alguna vez me olvido de ti, no te olvides tú nunca de mí. Amén.”
Honduras, no te voy a fallar. Vamos a estar bien.
Dios los bendiga a ustedes y a sus familias.
Dios bendiga a Honduras.
Muchas gracias.